Despeiné mis tinieblas
Y apareciste tú: el hilo más brillante del tejido.
Claribel Alegría
Las tinieblas
Foto Carlos Alberto Baugm
Siempre hablo de sol y claridad.
Hoy la oscuridad es el centro de nuestra reflexión:
"aunque es de noche", decía Juan de la Cruz.
Las tinieblas esconden semillas de luz.
Lo necesario es enfrentarlas, entrar en ellas,
asumirlas, y desde allí vislumbrar la claridad.
Hoy, nuestro tiempo de transición
entre el paradigma racionalista y el paradigma vital emergente
es un tiempo donde
las definiciones, el orden, las bases estáticas y eternas,
pierden su claridad y aparecen nuevas realidades
a las que no sabemos todavía nombrar con certeza,
pero están ahí ofertando su luz
entre las tinieblas.
Siempre he pensado que al final de mi vida,
todo estaría claro, en su lugar,
y sabría definir lo que vivo y lo que siento.
No es así: todo está descolocado
como si un vendaval hubiera atravesado mi existencia.
Vivo buscando sentido al hoy,
despejando tinieblas,
y es cierto, van apareciendo hilos brillantes en el tejido.
No los sé nombrar todavía,
pero están ahí dándole vuelo a mi esperanza.